El 3 de septiembre en Bombay fue de lo más parecido a una semana santa malagueña pero con un toque muy kitsch. Lord Ghanesa celebra su cumpleaños y se le conmemora en todos los rincones de la ciudad. Este Dios, que es gordito (barriga cervecera vease en la foto), tiene cabeza de elefante, cuatro brazos y muchas joyas echadas encima, es de los más venerados en la religión hindú. Cuenta la leyenda que es el hijo de Shiva y Parvati, pero que cuando esta dio a luz, Shiva se encontraba fuera. Al volver de su viaje no reconoció a su propio hijo Ganesh (o Ghanesa) y le corto la cabeza. Parvati muy apenada le pidió que buscase una cabeza sustituta para su hijo y el primer ser que pasaba por allí fue un elefante.

Desde hace 10 días hay por toda la ciudad cientos de chiringuitos vendiendo flores y dulces típicos y templetes improvisados con estatuas de Ganesh que transportan como en procesión. También tienen tambores pero estos ni van de uniforme, ni tocan marchas (o lo que sea que se toca en Semana Santa). Aquí parecen samberos y se pegan unos bailes divertidísimos detrás de ese medio hombre medio elefante, se lo pasan de lujo! Es como una romería del Rocío pero a lo Indio (con estatuas que de coloridas parecen del chollo de los chinos, perdón por la irreverencia). (Pensándolo bien, seguramente sean los chinos lo que hayan producido la estatua de escayola a precio de risa…).

Durante esta madrugada se lanzan todas las estatuas de Lord Ganesh al mar. Todavía no nos hemos enterado de si se las lleva al agua, si se hunden en las profundidades o si volverán a la orilla. Habrá que darse un paseo mañana por Juhu Beach para comprobarlo.