un mal día
Ya he pasado por lo que cualquier guiri en la India: un dolor de estómago (y lo correspondiente) y una fiebre tremendas...eso por lista! ayer me tuve que quedar en casa, no fui capaz de ir a trabajar. En el hotel (la historia del hotel la cuento más tarde...) llamé para que me trajeran dos botellas de agua (hay que especificar que estén selladas, porque si no te la rellena del grifo y aunque está filtrada, pues pasa lo que pasa...) y un limón. Parece una tarea fácil a cualquiera, verdad? pues en India, no. Me pasaron con 4 personas diferentes de la cocina hasta que un último, que era capaz de articular más de 2 palabras seguidas en inglés fue el que me explicó que aquí no hay limones, sólo limas...que yo creo que no han visto un limón en su vida! se me olvida que aquí no tienen limones en el jardín como en Málaga :o) así que con dos botellas de agua, un par de limas, azúcar, sal y mucha cama sobreviví el día de ayer y hoy ya me siento mucho mejor.
Lo gracioso fue que después de esa llamada, bajé al hall del hotel a intentar conectarme a Internet (el cual como uno de cada dos días no funcionaba) y todo el personal me preguntó que qué tal me sentía, menudo radio macuto!!! En cuestión de 5 minutos ya había corrido la voz de que la extranjera se había puesto enferma (ni en los mejores patios de vecinas!) y cada uno me daba su consejo de abuela de qué era mejor tomar. Muy entrañable.
Los olores de la India son indescriptibles. Esta mañana de camino a la oficina en el taxi lo he notado más que nunca (imagino que también ha influido que seguía regularcilla). Lo primero es que hay una polución de tres pares de narices. En sólo media hora de taxi se te pone la cara negra! es tremendo...todas las mañanas a eso de las 9 paso delante del mercado de pescado que consiste en 3 camiones a modo piscina en el que los peces nadan. Dentro está el pescadero número uno más sus 6 o 7 churumbeles que se bañan en ese mismo agua (negra como el hollín) como si fuese la playa del Palo y desde arriba del camión lanzan los peces al pescadero número dos que los caza ya en el suelo. Es divertidísimo! eso sí, el olor durante un minuto de camino no lo puedo ni explicar...mezclado con los 35 grados y la humedad es una bomba para cualquier estómago! cualquiera prueba de ese pescado...como dice mi compañero italiano, si nos llevamos a cualquier indio a Europa viviría hasta los 200 años! están hechos a prueba de bombas.
Parece que me van a cambiar de hotel. No quise quejarme en la ofi el primer día, porque es un país nuevo y hay que adaptarse. Mi jefe de aquí se enteró de en qué hotel me alojo y él mismo me dijo que era inaceptable y que él jamás iría a un hotel así, que está en una de las peores zonas de Bombay, y que para una chica es muy peligroso, así que parece que en breve tengo que volver a hacer las maletas. A mí lo que no me gusta es que todo el personal es masculino y no están acostumbrados a mujeres europeas y es bastante incómodo (por no mencionar la jungla de cucarachas -Caro, volantonas!!-y arañas que tengo que cazar cada día). Lo bueno es que ya soy inmune a cualquier bichejo.
Una cosa curiosa de los indios es su manera de asentir que me vuelve loca. Aquí te dicen que sí moviendo la cabeza de izquierda a derecha y no de arriba abajo. Así que vas a la secretaria y le dices: " perdona, me puedes decir dónde esta el baño?" y te mueve de izq. a dcha.! y tú piensas: "será borde" pero resulta que se levanta y te lleva hasta la puerta del mismo mientras va moviendo su cabeza de izq. a dcha. Menudo lío! es como los juegos de coordinación que hacíamos de pequeños.
En la oficina ya van las cosas un poco mejor, he tenido un par de reuniones con el jefe y se ve un poco más claro qué es lo que voy a hacer durante los próximos meses. Es muy europeo, británicamente exquisito y un genio, es un lujo tenerlo de jefe (y además me ha dicho que me lo tome con tranquilidad y haga unos findes largos para descubrir las maravillas de este país así que habrá que hacerle caso que para eso es el jefe ;o) )
El martes fui por primera vez a la cantina de la oficina, unos 20 metros cuadrados donde comen todos los empleados (es mínima!). Muchos se llevan su comida otros se piden lo que haya del día (siempre tienen su pan riquísimo, arroz y algunos tipos de carne en salsa). Comes por unas 30 rupias (50 céntimos de €) Yo para no forzar me pedí una pizza de Dominos y nos la tomamos allí con los compañeros (poco a poco), e intenté descifrar qué era lo que ellos se habían traído de casa para comer, es todo un enigma! Hay verduras que yo no había visto en mi vida.
Hoy después del trabajo voy a darme un paseo por otros hoteles para decidir a donde mudarme. Sigo un poco regular así que me aguantaré sin gimnasio. También tengo que empezar a planear mis fines de semana, mirar destinos, billetes, etc, que como me despiste se me pasan los dos meses y no he visitado nada! Me apetece salir un poco de Bombay y respirar aire fresco. A ver qué ofertas encuentro.
Mañana más. Me hace mucha ilusión que me leáis!


bert dijo
Y a nosotros leerte, es una gozada. Ni te cuento a Pablito. Piensa qué te pudo sentar mal. Lo de la cabeza y el sí y el no es muy divertido. ¿Siguen escupiendo el baatel? Yo creía que estaban todos tuberculosos, escupiendo sangre.
17 Julio 2008 | 12:38 PM